
Si estas cansado de caminar,
tus heridas se niegan a sanar,
y las estrellas no quieren brillar.
No pierdas la fe, aprende a volar,
levanta tus ojos al cielo
la esperanza te acompañará.
Sí una puerta se cierra,
otra para ti se abrirá.
Ningún obstáculo te detendrá,
todos tus sueños se realizarán.
Sabes que, si se puede,
la esperanza no te decepcionará.
A pesar de los fracasos
tienes fuerza para continuar,
la ingratitud no te impide,
pagar bien por mal.
La tempestad no te hundirá
la mano de Jesús te sostendrá.
Sí una puerta se cierra,
otra para ti se abrirá.
Sí una puerta se cierra,
otra para ti se abrirá.
Ningún obstáculo te detendrá,
todos tus sueños se realizarán.
Sabes que, si se puede,
la esperanza no te decepcionará.
El vino de la esperanza,
y el aceite del consuelo
al decepcionado compartiendo vas.
La oración y la fe son dos alas
que te hacen lo imposible realizar.
Eres peregrino, al cielo quieres llegar.
Sí una puerta se cierra,
otra para ti se abrirá.
Ningún obstáculo te detendrá,
todos tus sueños se realizarán.
Sabes que, si se puede,
la esperanza no te decepcionará.
Los caminos del mundo recorrerás,
tu sonrisa es lampara que ilumina,
a quien cansado de cargar la cruz va.
Siembras semillas en cada corazón,
mientras hay vida hay esperanza,
con nosotros está el Señor.
Sí una puerta se cierra,
otra para ti se abrirá.
Ningún obstáculo te detendrá,
todos tus sueños se realizarán.
Sabes que, si se puede,
la esperanza no te decepcionará.
Sí una puerta se cierra, otra se abrirá,
enciende la llama de la esperanza,
sí se puede, nada te detendrá.








